domingo, 23 de septiembre de 2007

Monitoreo Ecologico satelital


El monitoreo del medio ambiente de todo el territorio mexicano en tiempo real es posible a través de una antena con tecnología alemana que desde abril de este año se encuentra instalada en la ciudad de Chetumal, Quintana Roo.
Por medio de ese instrumento será posible combatir la tala ilegal de árboles, evitar la propagación de incendios y las invasiones, revisar el cambio de uso de suelos, detectar las manchas por derrames de petróleo, monitorear el tráfico de barcos e identificar las inundaciones, entre otras funciones.
En mayo, la antena inició sus pruebas al recibir de manera gratuita la señal de cuatro satélites, dos de la Agencia Aeroespacial Europea y dos estadounidenses, uno de la NASA y otro del Geological Service National Geologic, con un alcance de monitoreo que llega hasta Centroamérica y el norte de Colombia.
“Si en este momento se está talando una zona, en ese mismo instante se va a evitar esa deforestación. Ya no vamos a esperar a que vaya el ciudadano a la oficina, haga la denuncia, se lea el acta de inspección y se llegue al lugar de los hechos a los 10 días cuando ya no hay nada”, dijo a EL UNIVERSAL el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (semarnat), Juan Rafael Elvira Quesada.
El funcionario reconoció que los mayores clientes de esa antena serán la Procuraduría Federal de Protección el Ambiente, la Comisión Nacional Forestal para programas de conservación y reforestación y la Comisión Nacional del Agua para medir por ejemplo, sus índices de agua en las presas.
Pero además, los cuatro satélites con sus diversos sensores pueden monitorear las corrientes de los océanos, la silvicultura, la agricultura, la hidrología, la geología, el mapeo de suelos, la caída de nieve y hielo, corrientes de océanos y la dinámica costera, productos terrestres y oceanográficos como la cantidad de clorofila en el agua.
Antena Chetumal, que tiene 8.5 metros de diámetro y está instalada a 12 metros de altura en un edificio del Colegio de la Frontera Sur ubicado en esa ciudad y que actualmente cuesta poco más de 30 millones de pesos, fue donada por el gobierno alemán bajo un memorándum firmado con México en 2005.
Se prevé que sea en las próximas semanas cuando el presidente Felipe Calderón inaugure este proyecto, que inició en la administración pasada.
Además de la antena, el gobierno de Alemania donó las computadoras y los procesadores que se encuentran instalados en el tercer piso del edificio de Ecosur en Chetumal, los cuales sirven para decodificar la información recibida.
La antena, que perteneció al Centro Aeroespacial de Alemania, trabajó 15 años antes de llegar a México, en el norte de Alemania y en Gabón en África. De acuerdo con el ingeniero alemán Rainer Ressl, quien participa en este proyecto de colaboración, el equipo alemán todavía tiene una vida útil de aproximadamente 10 años más.
El convenio entre México y Alemania tiene una duración de cinco años, al término de los mismos, el gobierno mexicano llevará a cabo una evaluación y decidirá si continúa el proyecto, en el que participan diversas instancias como el Instituto Nacional de Geografía Estadística e Informática (INEGI), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (Conabio), el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y también el Centro Aeroespacial de Alemania (DLR, por sus siglas en alemán).
En el proyecto colaboran unos 15 expertos, 3 de ellos germanos. Alemania tiene otras antenas en la Antartida y en Suecia.
Semarnat prevé que alguna de esta información se publique en internet.

4 comentarios:

E_ dijo...

Impresionante...

Eudomar dijo...

El tema ambiental será la prioridad del próximo Alcalde De Naguanagua

Aseguró el Coordinador Municipal del MOVEV



Eudomar Fleire, Coordinador del Movimiento Ecológico de Venezuela en Naguanagua, ofreció declaraciones a los medios de comunicación, en referencia al panorama electoral local. Aseguró que los naguanagüenses desean participar masivamente en los comicios de noviembre porque “hemos presionado para lograr una política seria que pretende construir ciudad desde la perspectiva ambiental, nos hemos propuesto formar biociudadanos como respuesta a las solicitudes que nos han planteado. El tema ambiental no puede ser un punto más en un programa de gobierno, debe ser la prioridad de Venezuela”.



Fleire destacó que la organización a la cual representa se fundamenta sobre 4 ejes: el verde ambiental, que es hacer política para mejorar la calidad de vida y el ambiente de las personas; el de centro, que nos ubica en un escenario que no es ni de derecha ni de izquierda; el de la poética, que combina la ética con la política y el de relaciones con los partidos verdes de Europa, que defienden los derechos humanos a la vida, el ambiente sano y la salud.



Es por ello que el coordinador del MOVEV Naguanagua plantea que la opción de Manuel Díaz “El Hombre Verde”, asegura que es la única capacitada para recuperar la autoridad ambiental, hemos comprobado en lops recorridos por las comunidades que desde los más pequeños porque la comunidad de Naguanagua exige estar a la vanguardia en temas medioambientales pero no hay voluntad política. Para esto crearemos el 'garrote verde' para hacer cumplir la ley. También trabajaremos en un pacto por la movilidad ambiental, que promoverá el uso de biocombustibles y el uso racional de las vías. De igual forma, incluiremos la cátedra ambiental para construir biociudadanos comprometidos con la protección del ecosistema Venezolano.



Ante la pregunta de si son partidarios de construir más plantas de tratamiento de aguas residuales a pesar de que han sido tan polémicas, Fleire reflexiona, Hay que romper el mito de que las inversiones ambientales no son rentables y comenzar a pensar en soluciones de mediano y largo plazo, sobre todo en el tema del río Altos Cabriales. La comunidad internacional está interesada en hacer inversiones en nuestro territorio, y por eso proponemos el hermanamiento hídrico con Europa y la venta de oxígeno y mecanismos de desarrollo limpio que fomenta el protocolo de Kyoto. Así se pueden generar muy buenos recursos. De igual forma, temas como el uso industrial del biogás y la reconversión tecnológica, entre otros, son perfectamente posibles concluyó


EudomarFleire[1].jpg

Eudomar dijo...

Eudomar Fleire cordinador (VOVEV) Naguanagua!!!



La ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, que hoy fue liberada tras pasar seis años y medio secuestrada por la guerrilla, se convirtió en todo este tiempo en el símbolo viviente del trágico conflicto colombiano.

Betancourt fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 en plena campaña electoral junto a la candidata a vicepresidente Clara Rojas, su compañera de fórmula por el partido Oxígeno Verde, quien fue liberada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el pasado enero con ayuda del presidente venezolano, Hugo Chávez.

La hoy liberada era considerada por las FARC la "joya de la corona" entre sus rehenes, debido a la trascendencia internacional que tuvo su secuestro y a la intensa e insistente campaña en pro de su liberación que hicieron los comités creados con ese fin en diversos países del mundo.

Uno de los últimos actos de esa campaña, que ahora llega a su fin, fue la colocación en una ladera del Mont. Blanc, en Francia, de un retrato gigante de Betancourt.

Hasta su secuestro Betancourt, que hoy tiene 46 años, era una joven política vivaz, batalladora y controvertida, la imagen contraria de lo que mostró un vídeo divulgado en noviembre de 2007 que dio la vuelta al mundo e impactó a cuantos lo vieron.

Las imágenes mostraban a una mujer con el cabello muy largo, demacrada, triste, con la mirada perdida y encadenada en algún lugar de la selva colombiana, parecido al mismo del que hoy fue rescatada junto a tres estadounidenses y once militares y policías en una exitosa operación de las Fuerzas Armadas colombianas.

Un mes antes de conocerse el vídeo, Betancourt ya dio muestras del estado en el que encontraba en su última carta conocida, fechada en octubre pasado y dirigida a su madre, la ex parlamentaria y ex reina de belleza Yolanda Pulecio.

Betancourt lamenta en la carta su situación y dice sentirse degradada, pero también se declara esperanzada, una de las características de su personalidad junto a la fogosidad, la intrepidez y la persistencia.

A veces esos rasgos han rayado con la imprudencia, como cuando fue secuestrada por las FARC.

Pese a las voces que le advertían del peligro que corría, Ingrid Betancourt viajó al selvático y sureño departamento del Caquetá, tres días después de que el entonces presidente Andrés Pastrana declarase rotas las negociaciones con las FARC, iniciadas en 1998, y ella y Clara Rojas fueron capturadas por la guerrilla.

Además de arrojo, Betancourt siempre ha demostrado no tener pelos en la lengua, sobre todo en su época de parlamentaria.

Durante la presidencia de Ernesto Samper (1994-1998), Betancourt dijo a toda voz en el Congreso colombiano que el país era gobernado "por un delincuente" e incluso llegó a hacer una huelga de hambre cuando el mandatario fue absuelto de las acusaciones de haber contado con financiación del narcotráfico.

En el mismo escenario declaró que el partido en el que se inició en política, el Liberal, era una "cueva de ladrones y corruptos", y el Poder Legislativo, "un nido de ratas".

En 1998, Betancourt fundó su propio partido, Oxígeno Verde, de corte ecológico, con el que logró su escaño parlamentario y se inscribió como candidata presidencial.

Antes de entrar en política, Betancourt, perteneciente a una familia acomodada, llevó una vida descansada en Europa como esposa de un diplomático francés, Fabrice Delloyé, padre de sus dos hijos, Melanie y Lorenzo, del que se divorció años después.

Una serie de acontecimientos en Colombia, como el asesinato de varios candidatos presidenciales, un frustrado proceso de paz con las FARC, la ocupación rebelde del Palacio de Justicia que concluyó con la muerte de más de un centenar de personas y el surgimiento del llamado "narcoterrorismo", la hicieron reflexionar.

Sabía, tal como le inculcó su padre, Gabriel Betancourt, que fue ministro de Educación y embajador ante la UNESCO, que "tenía una deuda" con Colombia. "El país llamaba", señaló en alguna ocasión.

Regresó a Colombia después de más de diez años de permanencia en Europa, durante los cuales se graduó en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales.

En su largo cautiverio soportó la muerte de su padre, una de las personas que más ha influido en su vida.

La familia Betancourt recibió la primera "prueba de vida" el 24 de julio de 2002: un vídeo en el que la política conservaba sus bríos rebeldes, rechazaba el canje propuesto por las FARC y saludaba a su segundo esposo, el publicista colombiano Juan Carlos Lecompte.

Como regalo por su 46 cumpleaños, Lecompte lanzó el 25 de diciembre pasado sobre las selvas de Colombia unos 20.000 volantes con fotografías recientes de los hijos de Betancourt, con la esperanza de que al menos uno de ellos llegase a manos de su esposa.

"Este es un momento muy duro para mí (...) piden pruebas de supervivencia a quemarropa y aquí estoy escribiéndote mi alma tendida sobre este papel (...) estoy mal físicamente (...) no he vuelto a comer, el apetito se me bloqueó, el pelo se me cae en grandes cantidades", relató en una carta que llegó a sus familiares a fines del 2007.

Betancourt, cuyo único contacto con el exterior era una radio desvencijada, intentó escapar varias veces de sus captores, según han contado algunos de los pocos que lo han conseguido, como el policía John Frank Pinchao o el ex congresista Luis Eladio Pérez.

Eudomar dijo...

Eudomar Fleire cordinador (VOVEV) Naguanagua!!!



La ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, que hoy fue liberada tras pasar seis años y medio secuestrada por la guerrilla, se convirtió en todo este tiempo en el símbolo viviente del trágico conflicto colombiano.

Betancourt fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 en plena campaña electoral junto a la candidata a vicepresidente Clara Rojas, su compañera de fórmula por el partido Oxígeno Verde, quien fue liberada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el pasado enero con ayuda del presidente venezolano, Hugo Chávez.

La hoy liberada era considerada por las FARC la "joya de la corona" entre sus rehenes, debido a la trascendencia internacional que tuvo su secuestro y a la intensa e insistente campaña en pro de su liberación que hicieron los comités creados con ese fin en diversos países del mundo.

Uno de los últimos actos de esa campaña, que ahora llega a su fin, fue la colocación en una ladera del Mont. Blanc, en Francia, de un retrato gigante de Betancourt.

Hasta su secuestro Betancourt, que hoy tiene 46 años, era una joven política vivaz, batalladora y controvertida, la imagen contraria de lo que mostró un vídeo divulgado en noviembre de 2007 que dio la vuelta al mundo e impactó a cuantos lo vieron.

Las imágenes mostraban a una mujer con el cabello muy largo, demacrada, triste, con la mirada perdida y encadenada en algún lugar de la selva colombiana, parecido al mismo del que hoy fue rescatada junto a tres estadounidenses y once militares y policías en una exitosa operación de las Fuerzas Armadas colombianas.

Un mes antes de conocerse el vídeo, Betancourt ya dio muestras del estado en el que encontraba en su última carta conocida, fechada en octubre pasado y dirigida a su madre, la ex parlamentaria y ex reina de belleza Yolanda Pulecio.

Betancourt lamenta en la carta su situación y dice sentirse degradada, pero también se declara esperanzada, una de las características de su personalidad junto a la fogosidad, la intrepidez y la persistencia.

A veces esos rasgos han rayado con la imprudencia, como cuando fue secuestrada por las FARC.

Pese a las voces que le advertían del peligro que corría, Ingrid Betancourt viajó al selvático y sureño departamento del Caquetá, tres días después de que el entonces presidente Andrés Pastrana declarase rotas las negociaciones con las FARC, iniciadas en 1998, y ella y Clara Rojas fueron capturadas por la guerrilla.

Además de arrojo, Betancourt siempre ha demostrado no tener pelos en la lengua, sobre todo en su época de parlamentaria.

Durante la presidencia de Ernesto Samper (1994-1998), Betancourt dijo a toda voz en el Congreso colombiano que el país era gobernado "por un delincuente" e incluso llegó a hacer una huelga de hambre cuando el mandatario fue absuelto de las acusaciones de haber contado con financiación del narcotráfico.

En el mismo escenario declaró que el partido en el que se inició en política, el Liberal, era una "cueva de ladrones y corruptos", y el Poder Legislativo, "un nido de ratas".

En 1998, Betancourt fundó su propio partido, Oxígeno Verde, de corte ecológico, con el que logró su escaño parlamentario y se inscribió como candidata presidencial.

Antes de entrar en política, Betancourt, perteneciente a una familia acomodada, llevó una vida descansada en Europa como esposa de un diplomático francés, Fabrice Delloyé, padre de sus dos hijos, Melanie y Lorenzo, del que se divorció años después.

Una serie de acontecimientos en Colombia, como el asesinato de varios candidatos presidenciales, un frustrado proceso de paz con las FARC, la ocupación rebelde del Palacio de Justicia que concluyó con la muerte de más de un centenar de personas y el surgimiento del llamado "narcoterrorismo", la hicieron reflexionar.

Sabía, tal como le inculcó su padre, Gabriel Betancourt, que fue ministro de Educación y embajador ante la UNESCO, que "tenía una deuda" con Colombia. "El país llamaba", señaló en alguna ocasión.

Regresó a Colombia después de más de diez años de permanencia en Europa, durante los cuales se graduó en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales.

En su largo cautiverio soportó la muerte de su padre, una de las personas que más ha influido en su vida.

La familia Betancourt recibió la primera "prueba de vida" el 24 de julio de 2002: un vídeo en el que la política conservaba sus bríos rebeldes, rechazaba el canje propuesto por las FARC y saludaba a su segundo esposo, el publicista colombiano Juan Carlos Lecompte.

Como regalo por su 46 cumpleaños, Lecompte lanzó el 25 de diciembre pasado sobre las selvas de Colombia unos 20.000 volantes con fotografías recientes de los hijos de Betancourt, con la esperanza de que al menos uno de ellos llegase a manos de su esposa.

"Este es un momento muy duro para mí (...) piden pruebas de supervivencia a quemarropa y aquí estoy escribiéndote mi alma tendida sobre este papel (...) estoy mal físicamente (...) no he vuelto a comer, el apetito se me bloqueó, el pelo se me cae en grandes cantidades", relató en una carta que llegó a sus familiares a fines del 2007.

Betancourt, cuyo único contacto con el exterior era una radio desvencijada, intentó escapar varias veces de sus captores, según han contado algunos de los pocos que lo han conseguido, como el policía John Frank Pinchao o el ex congresista Luis Eladio Pérez.